AMAR NO ES SUFRIR



"Te amo por muchas cosas, pero por la que más te he amado, desde el principio es por lo mucho que tú me amabas, y por cómo me lo demostrabas." - Betty.

A sugerencia de mi querida

Tere Bermea Ortiz


hace un par de semanas, decidí ver la serie de Netflix Dirty John. Al menos la segunda temporada, que es la que está disponible ahora. La historia de Dan y Betty, una pareja que se casa joven y que pasa por aprietos económicos, hasta llegar a una posición financiera muy, muy holgada. Justo en este momento él decide ser infiel y se divorcia de Betty para casarse con su nueva pareja.

Nada particularmente fuera de lo común en la historia, excepto por el hecho de que, en algún momento, Betty mata a disparos a Dan.

¿Qué sucedió? Pues una tormenta perfecta, diría yo. Una mujer con cierto espíritu, muy pequeño y acallado, de independencia, pero que se ve completamente ahogado y sobrepasado por su inmensa codependencia y necesidad incontrolable de ser validada y amada, y de tener a alguien a quien cuidar, idolatrar y de quién hacerse cargo. Una mujer que en todo momento se sacrifica a sí misma por los demás y deja que todos los demás dicten su modo de vivir. Es muy interesante cómo, durante varios capítulos, todo el mundo le dice cómo debería ser, comportarse, pensar, comer, vestirse, etcétera. Todos. Una mujer que aporta su tiempo, su dinero, su energía, sus entrañas... todo para que su pareja alcance sus propios objetivos. Y todo mientras intenta ser la esposa y la madre perfecta y compartir ese éxito, aunque sea como sombra. Todo esto se da, además, en un contexto social en el que a la mujer se le demanda ser siempre bella, siempre sumisa y siempre sonriente.

Por otro lado está Dan, hombre tremendamente narcisista, ambicioso y que tiene muy clara su necesidad de éxito social y financiero. Tiene también muy claro cuál es su papel y cuál el de su pareja y utiliza todos sus recursos (incluida Betty) para lograr eso que él desea. No es que no la haya querido, aunque fue a su modo. Los narcisistas, en realidad, están muy poco equipados para querer a alguien que no sea ellos mismos, y si se involucran con una persona, es porque será siempre alguien que les refleje esa adoración por sí mismos.

Y eso es muy interesante de ver en la serie. Él empieza a tener un romance con la recepcionista de su edificio, una mujer mucho más joven, sin estudios, poco refinada, pero que lo ve como un Dios. Y eso, justo eso, es con lo que Dan no puede dejar de vivir. Llega el momento de cambiar a la súbdita actual por una que enaltezca más mi ego, porque de eso se trata la adicción de un narcisista.

El caos llega pronto y unas piezas empujan a otras, como fichas de dominó: durante la separación y el divorcio, Dan se vuelve cada vez más y más sádico con una Betty cada vez más y más presionada y sin control de sus emociones... cada vez más desconectada de la realidad, y más regresionada, hasta que finalmente lo asesina. Es muy interesante una escena en la que Betty está discutiendo con su niño pequeño por teléfono como iguales, como si el niño fuera adulto o más bien, como si ella fuera una niña. Betty necesitaba ayuda terapéutica y psiquiátrica urgente, que obtuvo hasta muy tarde.

Caso extremo y dramatizado, pero basado en hechos reales, y de hecho, mucho más cercano de lo que podríamos pensar. Los codependientes sienten una atracción irresistible por adictos (a una sustancia, al ejercicio, al trabajo) en una necesidad de controlar su vida, de hacerse cargo de ellos, de tratar de controlarlos para que no los abandonen y de distraerse con alguien más para no hacerse cargo de sí mismos. Los narcisistas o adictos, y también a veces codependientes, buscan quién los cuide (como si fuera su madre o su padre), quién tome decisiones por ellos, quién los rescate... para después reclamarles y recriminarles. Son la pareja perfecta... para un final lleno de dolor, que se puede prolongar por años y años.

Dolorosa, aunque muy ilustrativa historia.

No queridos, no le hagan caso a José José, AMAR NO ES SUFRIR! AMAR NO ES BORRARNOS PARA QUE EL OTRO EXISTA! AMAR SÍ ES UNA RELACIÓN DE IGUALES, EQUILIBRADA, RECÍPROCA Y DONDE LOS DOS SE AMAN, SE RESPETAN Y SE APOYAN POR IGUAL Y DONDE CADA UNO SIGUE TENIENDO SU PROPIA VIDA Y SUS PROPIOS PROYECTOS!!!

Amor para ustedes mismos primero y luego ya buscan lo que quieran.

Gracias mil mi querida

Tere Bermea Ortiz, ha sido una gran experiencia ver esta serie. Gracias, gracias, gracias.






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